Al momento de escribir estas
líneas tengo mi pequeño culito virgen completamente
adolorido, mi pene derramado en semen al igual que
mis tangas hilo dental y pidiendo a gritos que la
penetración que acabo de tener no fuera como
consecuencia de un consolador, sino que fuera un
pene real que me hiciera sentir como toda una
mujercita, como la mujercita que soy y siempre he
querido ser.
Hoy en la mañana me desperté
muy contenta, mis padres se irían de viaje por un
mes, situación que definitivamente aprovecharía para
poderme sentir como toda la mujercita que soy.
Juanita volvería como tantas veces lo había hecho en
la intimidad, pero esta vez lo haría de forma total,
sintiéndome como la mujer que siempre he querido
ser.
Una vez habiendo dejado a mis
padres en el aeropuerto conduje a casa con muchos
nervios queriendo tener en mi cuerpo las lindas
prendas de mi madre (afortunadamente ella es muy
joven y usa ropa muy provocativa). Al llegar a casa
me desnude completamente y completamente desnuda y
teniendo todo el tiempo del mundo decidí depilar la
totalidad de mi cuerpo. Usando una maquina de
afeitar así como una crema para depilar removí cada
uno de los pelos que pudiera haber en mi cuerpo.
Primero depile mis pies, mis piernas, mi cola, el
poco pelo que hubiera en mi pecho, mis axilas y
obviamente mi penecito que de la excitación moría de
ganas de estallar. Mi cuerpo quedo precioso,
afortunadamente soy un poco flaca por lo cual podría
llegar a pasar por toda una mujercita Una vez
terminado esto procedí a pintar las uñas de mis pies
de un color rojo intenso y mis uñas de un rosa
tenue, la verdad me sentía como toda una putita
ardiente y con ganas de entregar mi culito.
Una vez terminado esto
procedí a vestirme, me puse un conjunto de ropa
interior negro divino de encaje que con mi pubis
depilado se veía francamente divino. Sumado a ello
mi madre tenia un liguero divino que con las medias
que me puse parecía toda una putica (soy una
putica?) . Luego me pues una falda negra larga
acompañada de una correa muy grande y muy femenina,
además de unas botas de 12 cm y una blusa de color
blanco, la verdad arriba me veía como toda una
señorita, pero debajo de esta ropa ya saben ustedes
como me sentía. Procedí a maquillarme, mucha base en
mi cara, labial rojo intenso y sombras en los ojos
de color verde que hacían resaltar mis ojos del
mismo color. Ahora debía buscar la forma perfecta
para sentirme como toda una putica que soy.
Encendí mi computador y entre
a Todo relatos, después de haber leído muchos
relatos y haber sentido un grado de excitación total
decidí continuar observando fotos de transexuales,
envidiándolos y queriendo sentirme como ellas. Tome
el consolador de 20 por 4 que había comprado de
manera clandestina en algún sex-shop de esta ciudad
y procedí a empezar metiendo dos de mis deditos
untados con crema. Uhmmm que rico me sentía, me
sentía bien, me sentía como una nena, me sentía
caliente.
Luego de unos minutos de haberlo hecho
decidí meter de un solo trancazo mi consolador. Ayyyy Que dolor, el que tengo en mi culito, siento
mucho dolor, pero siento placer, estoy arrodillada y
metiendo hasta el fondo mi consolador. Como puedo me
quito mis botas.
Se que probablemente nunca este con
un hombre, pero en este momento lo deseo con toda mi
alma, desearía que el consolador que tengo en mi
culito sea el pene de un hombre y desearía sentir su
sudor en mi cuerpo. Rasgo mi falda, me siento
caliente.
Cada vez me lo meto más rápido, lo siento
más dentro de mi. Siento que mi pene en poco tiempo
va a estallar, voy a tener semen para saciar mi sed!
Mas rápido, mas rápido, mucho mas rápido. Siento
dolor, siento placer, me siento bien. Estalle, de mi
pene salio todo mi semen y como toda una perrita que
soy la metí en mis labios, la tome toda, sacie mi
sed.
En este momento tengo mi
pequeño culito virgen completamente adolorido, mi
pene derramado en semen al igual que mis tangas hilo
dental y pidiendo a gritos que la penetración que
acabo de tener no fuera como consecuencia de un
consolador, sino que fuera un pene real que me
hiciera sentir como toda una mujercita, como la
mujercita que soy y siempre he querido ser. Creo que
hoy di mi primer paso para conseguir esto.