Pues bien, hasta, hace poco
tiempo después de cumplir 18 años pensé que tenia en
claro que mi preferencia por vestirme de nena y de
arreglarme como tal y de incluso tener relaciones con
hombres había sido solo una elección mía, es decir
exclusivamente propia, pero ahora se que no es del todo
exacto esto; mi mami decide hacerme la siguiente
confesión mediante una carta:
Querida hija mía, christina, no
pude decirte esto, directamente puesto que me da pena
hablar de esto contigo, pero es por eso que ahora te
acepto tal y como eres y te apoyo en convertirte en toda
una señorita, aunque se bien que te portas como una
autentica, putita.
De echo como sabes yo soy igual
de puta, y a tu edad también yo fui una putita, me
vestía igual de escandalosa que tu; y me encantaba
enseñar pierna y nalga; y de hecho me sigo comportando
igual.
La verdad completa es esta,
cuando yo era muy joven tuve muchos novios mas que
ahora; la mayoría de ellos guapísimos, otros riquísimos,
y otros muy feos pero irresistiblemente varoniles y bien
dotados; incluso al mismo tiempo salía con uno y otros a
la vez a escondidas de ellos; o a a veces en grupo, con
hombres liberales y muy morbosos, la verdad es que me
han hecho de todo.
Y a decir verdad tengo que
confesarte que no tengo ni idea ni de quien eres hija,
tu padre nunca nos abandono; la verdad es que siempre
has sido literalmente una "hija de puta", pues semanas
antes de saber que estaba embarazada de ti, me apunte
para ir a una excursión de un amigo mío (un novio muy
liberal) que jugaba para un equipo de fútbol americano
en la prepa en la que yo "estudiaba", la verdad yo solo
quería estar con el pues era uno de mis novios y me
gustaba mucho, sin embargo, tuve la agradable sorpresa
de descubrir ya en plena vegetación; pues habíamos ido a
un bosque alejado de la ciudad; que era la única chica
en el viaje, y que el viaje estaba realmente organizado
por todos los varones del equipo y su entrenador; como
un viaje de distracción,
Y allí esta yo, sola entre mas o
menos 20 hombres en pants, y yo sola con un diminuto
shortito, que se me trepaba a media pompa cada 2 minutos
y se me metía bien entre las pompas, blanco y para colmo
transparente, no llevaba bragas y se me marcaban los
labios vaginales en el short , te diré que era un
verdadero deleite ambulante para cualquier hombre por el
que me paseara cerca, no sabían que ver mas, si mi culo,
o mis labios; era todo un show; además llevaba un top
blanco enseñando ombligo, sin brasiere, con los pezones
bien marcados, sudando la gota gorda por el excesivo
calor del lugar, y entre manoseos constantes por parte
de los muchachos que iban conmigo, risas y nalgadas que
me propinaban cada 5 minutos; y durante todo el viaje;
poco a poco fui cediendo mas y mas, para empezar fui
empitonada marcando pezón en el top todo el tiempo; y
toda mojada por la constante excitación a la que era
sometida, hasta por el entrenador que se transformo en
una fiera con una chica de 18 años a pesar de tener el
mas de 50; incluso la cosa empezó desde el autobús; la
cosa empeoro cuando empezaron a emborracharse; nunca
supe si esto lo planeo mi novio pero lo cierto es que en
la primera noche hicimos una fogata, nos emborrachamos y
después de bailar con ellos y de hacerles un show tipo
striptease, y quedar desnuda ante cerca de veinte par de
ojos de varones de entre 20 y 30 años, ah y el
entrenador de unos 50 y tantos años;, por cierto, la
mayoría guapos, pues me deje hacer por todos ellos.
Me hicieron suya toda la noche y
ninguno de ellos utilizo condón, por lo que nunca supe
quien me preño; todos se vinieron dentro de mis
agujeritos.
Al día siguiente me quede sola en
mi casa de campaña y me puse a llorar arrepentida y con
pena de lo sucedido la noche anterior así que le pedí a
mi novio me trajera de vuelta a casa.
A las semanas de regresar a mi
casa me empecé a sentir mal y al irme a hacer unos
análisis descubrí que iba a tener un bebe, sin embargo
como siempre tuve la ilusión de tener una linda niña y
no un niño, comencé a tratarte en genero femenino desde
mi vientre, te cantaba canciones de cuna pero siempre
refiriéndome a ti como niña, y te llamaba christina,
nena, etc.
Te compre, bueno mas bien algunos
amigos míos te compraron a petición mía
Previo pago con mis caricias,
todo tipo de ropa para beba y para niña mas grande pero
todo en colores rosa y pastel; todo para niña con
motivos muy femeninos y muy coquetos, te compre incluso
juguetes de niñas, en fin planee todo pensando en que
ibas a nacer siendo niña, quizás fue una tontería pero
yo me encontraba realmente ilusionada, incluso pinte tu
cuarto (futuro cuarto) color rosa.
Te compre tanta ropa interior
como braguitas, tangas, brasieres, hasta camisoncitos
que quizás te alcanzaban por lo menos durante 5 años o
mas pues te compraba para diferentes edades, creo que me
obsesione contigo y te vi como una muñequita, perdóname.
Cuando naciste, la verdad por
dentro no me resigne a que no fueras una nena y seguí
tratándote como tal, te deje crecer el cabello y desde
que saliste de mi vientre has sido adornada tu bien
torneado cuerpo, por cierto especialmente femenino; pues
en eso saliste a mi; por las mas finas y delicadas
prendas femeninas, incluyendo fragancias, lociones,
jabones, shampoos, en fin incluso has sido educada como
una nena desde aprender a hacer los quehaceres de la
cocina y los labores domésticos, propios de toda linda
mujercita, hasta la sumisión, y subordinación en todos
los aspectos incluyendo el sexual, de forma implícita y
explicita que debe tener toda mujer ante su macho en
turno sea cual sea este, pues el hombre es el dueño de
la mujer como muchas veces te he dicho.
Como se que todo eso te empezó a
gustar pues decidí darte gusto y apoyarte sin embargo
quiero que sepas que hubo un momento en tu vida que te
marco para siempre y lo se porque a partir de allí
comenzaste a tener un comportamiento mucho mas femenino
y definitivamente de mujer;
Resulta que a los 10 años
aproximadamente uno de mis amantes que por cierto era un
hombre muy rico, casado y con dos hijas, me pidió que te
quedaras con sus nenas en una casa de playa alejada de
la ciudad, todo esto para que te divirtieras con ellas y
se bañaran juntas en su piscina, y pues conversaran
cosas de niñas, jugaran con muñecas caras, pues ellas
eran ricas, en fin lo que hacen las niñas de su edad; yo
de tonta sin estar segura de que iba a suceder pensé de
verdad que solo convivirías con sus hijas como una nena
mas que juegan a las muñecas y cosas así; y te deje que
fueras con el a su casa.
Yo en esos días andaba medio en
pleito con el y salía con otros señores en la ciudad.
Sin embargo al regreso del fin de
semana el día lunes cuando te trajo de regreso a casa, y
después de bañarnos juntas como hacíamos siempre,
incluso hasta la fecha, descubrí que traías varias
mordidas en tus pompis, sobre todo en una de ellas, tu
me decías que te dolía un poco y que no recordabas casi
nada, que solo recordabas que habías tomado mucho de una
bebida muy fuerte con el papa de tus amigas, y que de
hecho te dolía tu colita hasta para sentarte en los
muebles, tuviste que dormir boca abajo casi una semana,
después de eso.
De inmediato le hable al tipo en
cuestión y le reclame:
A lo cual el respondió:
Mira preciosa tu y yo sabemos que
tu tienes una niña, no un varoncito, mírala como camina,
como se arregla, el largo y el color de su cabello, y
sus facciones, mira sus piernas y sus nalgas esta hecha
toda una ricura de nena, va a ser una adolescente
preciosa, y ni siquiera esta hormoneada ni operada
todavía; además para colmo de su desgracia tiene a una
madre tan putona como tu, la verdad lo que hice fue
hacerle un favor.
Sí, la desvirgue una y otra vez
la rellene tanto de verga y por todos lados; como quien
rellena a un pavo para comérselo en 24 de diciembre; en
mi casa de playa, mientras mi exmujer se llevo a mis
hijas de compras a la capital, ellas no son putas como
tu hija, no podían presenciar lo que iba a hacerle a tu
zorrita; yo la estuve haciendo mi mujer durante todo el
fin de semana, el sábado de hecho prácticamente la
estuve cogiendo todo el día y parte de la noche; la
sometí en todas las posiciones, la cabalgue durante
horas como quien monta a una pony arreándola, jalándola
de sus cabellos rubios y nalgueándola fuertemente con
mis manos como si fuera una fusta, o una vara para domar
yeguas; y me vine en todos lados; en sus cabellos de oro
que me enloquecen, en su carita de putita que se carga,
en sus ojos verdes; en sus pechitos, en sus nalgas que
por cierto me recuerdan a las de su madre y por supuesto
también me vine dentro de ella en su boca, obligándola a
tragar lechita, diciéndole de las aportaciones de
nutrientes que tiene la leche de hombre para el
desarrollo de las nenas como ella; y por supuesto dentro
de su ano en repetidas ocasiones, perdí la cuenta; -me
dijo, al tiempo que soltó una sonora carcajada el
desgraciado; y continuó: y comprobé que es literalmente
una hija de puta,y una putita en verdad, tu hija va a a
ser siempre mujer aunque crezca, lo vas a ver, y cada
día será mas puta y ni se acordara de mi a no ser que tu
se lo digas, pues tiene los genes y además se ve que le
encanta a la condenada, de hecho desde que llego me
pidió si podía andar desnuda por la casa y luego me
pidió ropita prestada de mis hijas para ver como se le
veía; así que le di gusto, incluso nadamos juntos en la
piscina, para esto le tome prestadas algunas tangas a
mis hijas y mira que tu nena se le ven mejor que a mis
niñas; adornando ese par de preciosas posaderas blancas
que heredo de la madre, blancas y carnosas, y ese
bamboleo de culo tan vulgar que tienen para andar, tu
hija es una verdadera zorra.
Que tengas un buen día y dentro
de unos años me dices sino la acabe de volver de forma
definitiva en una puta traga semen, igual que tu o más;
se rió de mí y me colgó el teléfono.
Te cuento esto solo porque pensé
que tenias derecho a saberlo, y bueno creo que el tenia
razón veo que ahora definitivamente has aceptado tu rol
de mujer y te apoyo, quizás todos influimos en eso, de
muchas formas diferentes aunque si bien es cierto tu
naciste ya sintiéndote mujer, y fuiste una nena desde el
primer lloriqueo de vieja a la primera de muchas
nalgadas que has recibido y recibirás a lo largo de tu
vida, la del doctor que te sostuvo en sus manos; cuando
naciste de mi vientre de puta.